NORMAL


[ AUDE PICAULT ] Rollos míos, Sins entido:2005

LAS TRES MARIAS

Canción: Entre dos tierras - HÉROES DEL SILENCIO


Todo depende, ya no de cómo, sino desde dónde se mire. A veces pensaba que era justo que tuviera la razón, por supuesto desde mi cómoda postura. Otras creía estar rodeada de pensamientos contrarios que me impedían cruzar, fuere a dónde fuere. Y actualmente mirando el cielo sigo sin aclararme - ¿Estamos fuera o dentro? -, a lo que la sociedad responde - ¿A qué huelen las nubes? - Pues a lo de siempre, joder, a sueños, días de relax y noches locas. Pero, sin irnos por las ramas: estemos a un lado o a otro, nos encontramos y eso lo justifica todo. Las nubes claras y el mundo espeso.




PD (for Glory): se me pinchó la rueda de atrás de la bici, hoy no voy al taller y el viernes tengo examen de catalán, snif, quiero decir, collons! Por lo demás... soy/estoy feliz, cómo siempre. Besitus.

NOPARECEIGUAL

Dicho quedó: nada desaparece. Pero en el preciso instante en el que algo cambia ya nada es lo mismo. Si bien no desaparece, nopareceigual. No sé en qué momento dejé de verme en el espejo. Ella sin embargo siempre estaba ahí, en posición indescriptible, algo entre inquisidora, desafiante y provocadora ¡yo qué iba a saber si no hacía más que mirarla! El espejo es algo a lo que cuesta enfrentarse cuando alguien te mira des de dentro, des del mismo espejo. Los hombres y mujeres lobo, mismamente, no se ven reflejados. Ahora, yo de lobo no tengo más que el adjetivo (solitario), eso de aullar a la luna me deja más afónica que cuando, al marcharte, desafino tu nombre. En tus ojos puedo verme. Porque en tus pupilas encendidas no aparece ella mirándome en posición indescriptible, algo entre inquisidora, desafiante y provocadora. Que si bien ella no desaparece, nopareceigual.

SEGUIR CALLANDO

Cómo contarte que cada suspiro que derramo es culpa tuya... las cosas que diría si no supiera que mi voz enmudeció escandalosamente, hace ya algunos gritos. Desde este vacio, tú eras la causa y eso sí que tendrías que saberlo. Porque todo se transforma y yo estoy a punto de mutar. Tendré superpoderes, perderé la fe y ganaré algunos kilos, nunca está de más. Pero esa sensación de saber que otra vez me vuelve a pasar, que no me conviene y, sin embargo, que me revolcaré en ello gustosamente, no cambiará. Te olvido, a ratos para siempre a ratos para nunca, porque me gusta y me gusta que tu seas la causa. Aunque no sepa cómo decírtelo o no quiera saberlo. Aunque puede que dentro de unos días ya lo haya superado. Aunque, quizá, algún día recupere mi voz y siga callando.

AL FIN


Al fin pasó lo que tenía que pasar, y aunque no es el acabar de todo “lo nuestro”, empieza una nueva etapa. Como la luz y la oscuridad, esto también se cierne sobre un cielo radicalizado por dos polos, visto lo visto, opuestos. O por fin la dicha nos inunda los papos de lágrimas ansiosas por lucir su mejor transparencia, o la guadaña recorta nuestras siluetas hasta desdibujarnos la figura de tal forma que nunca más se consigan rozar, por mucho, mucho y mucho que nos juntemos. Por lo menos así lo siento yo. Pura sangre. Esta noche, mientras mis pies, tan alejados de mis pensamientos, discurran una ingeniosa manera de deshacerse del frío, no pienso imaginarme cómo actuaria, en ninguno de los dos casos. Porque en el fondo sé que la situación me llevará por un camino al final del cual solo veré tu mirada, y sentiré, aunque no sea cierto, que me he equivocado y que un color gris lluvia de abril es lo más correcto. Y aún sabiendo que esa posición solamente te beneficie a ti, me parecerá bien, ya sabes por qué. Al fin pasará lo que tenga que pasar, todo, menos perder el recuerdo de lo que éramos antes de que pasara lo que tenía que pasar.