La única manera de deshacerse del dolor es sufriéndolo.Te echo de menos.
Si digo que me callo por no hacerte daño, nadie me creería. Lo cierto es que ni yo misma afirmaría que si deseo que todo te vaya bien con otra persona es simplemente por verte feliz, sin mi. Lo cierto es que si decidí soñar contigo, no junto a ti, es porque me calma el hecho de saber que no tendré que confesarte nada. Lo cierto es que tampoco sabría muy bien cómo darte lo que necesitas ni cómo me lo darías tú. Y lo realmente cierto es que si, por causas adjuntas al destino y adversas a mi planificación, nos uniéramos y no sintiéramos lo que hace falta para mantenerse ahí, en la cúspide de la felicidad, me sentiría culpable. Lo cierto es que simplemente me muero por verte con ella, para poder soñar que sueñas que sueño contigo.

No es oro todo lo que reluce. Pero si algo destaca entre lo demás, debe de ser por algo. Y dependiendo del tiempo en el que se mantenga en la cumbre de la admiración, pública o privada, será positivo o negativo. De aquellos que destacan por hacer el mal la gente se olvida rápido. Los que relucen por hacer el bien son recordados por el resto de los tiempos. O por lo menos así debería ser. Entiendo que me tachen de inocentona, comprendo que digan que estoy equivocada y supongo que saben que la esperanza me precede. Pero es triste sentir que el odio ("Antipatía y aversión hacia algo o hacia alguien cuyo mal se desea") es más fuerte que la envidia ("Emulación, deseo de algo que no se posee") Así, prefiero envidiar a aquellos que relucen antes que odiarlos por su dicha. Porque sé que algún día lo conseguiré.