Me pasaría el día dándote abrazos, besándote, siguiendo tu camino y aprendiendo a amar, contigo. No quiero que la fuerza que me arrastra a crear una unión más allá que la de nuestros corazones nos separe. A través de nuestra relación formal siento que se me devuelve, bien alimentada, una pequeña porción de mi amor hacia ti y tan solo con eso ya me siento feliz. Lo que menos quiero es perderlo, perderte. Pero en caso de que desearas corresponderme, de que materializaras un pequeño atisbo de lo que yo te amo, propongo que gocemos. Y que lo hagamos a escondidas… ya sabes que la pasión reprimida, cuando se desprende de la vergüenza por mostrarse, es pasión doble. Respetaré tus otras relaciones aunque seguramente a tu pareja no le sea igual y posiblemente ni siquiera a ti. Sin embargo no hay nada malo en, simplemente, conseguir que la energía que fluye entre nuestros deseos no se escape, que si el destino de esta fuerza es pelearse con otras, desgastarse y morir en un rechazo, así sea; pero si acaso su muerte fuera derramarse en una corriente de felicidad que fluyera entre estos dos cuerpos tan idénticos, dejáramos que eso sucediera… por y para nuestro bien. Me pasaría día tras día en ello.HOY TOCA LO QUE TOCA
Canción: Y sin embargo - JOAQUÍN SABINA
Me pasaría el día dándote abrazos, besándote, siguiendo tu camino y aprendiendo a amar, contigo. No quiero que la fuerza que me arrastra a crear una unión más allá que la de nuestros corazones nos separe. A través de nuestra relación formal siento que se me devuelve, bien alimentada, una pequeña porción de mi amor hacia ti y tan solo con eso ya me siento feliz. Lo que menos quiero es perderlo, perderte. Pero en caso de que desearas corresponderme, de que materializaras un pequeño atisbo de lo que yo te amo, propongo que gocemos. Y que lo hagamos a escondidas… ya sabes que la pasión reprimida, cuando se desprende de la vergüenza por mostrarse, es pasión doble. Respetaré tus otras relaciones aunque seguramente a tu pareja no le sea igual y posiblemente ni siquiera a ti. Sin embargo no hay nada malo en, simplemente, conseguir que la energía que fluye entre nuestros deseos no se escape, que si el destino de esta fuerza es pelearse con otras, desgastarse y morir en un rechazo, así sea; pero si acaso su muerte fuera derramarse en una corriente de felicidad que fluyera entre estos dos cuerpos tan idénticos, dejáramos que eso sucediera… por y para nuestro bien. Me pasaría día tras día en ello.
Me pasaría el día dándote abrazos, besándote, siguiendo tu camino y aprendiendo a amar, contigo. No quiero que la fuerza que me arrastra a crear una unión más allá que la de nuestros corazones nos separe. A través de nuestra relación formal siento que se me devuelve, bien alimentada, una pequeña porción de mi amor hacia ti y tan solo con eso ya me siento feliz. Lo que menos quiero es perderlo, perderte. Pero en caso de que desearas corresponderme, de que materializaras un pequeño atisbo de lo que yo te amo, propongo que gocemos. Y que lo hagamos a escondidas… ya sabes que la pasión reprimida, cuando se desprende de la vergüenza por mostrarse, es pasión doble. Respetaré tus otras relaciones aunque seguramente a tu pareja no le sea igual y posiblemente ni siquiera a ti. Sin embargo no hay nada malo en, simplemente, conseguir que la energía que fluye entre nuestros deseos no se escape, que si el destino de esta fuerza es pelearse con otras, desgastarse y morir en un rechazo, así sea; pero si acaso su muerte fuera derramarse en una corriente de felicidad que fluyera entre estos dos cuerpos tan idénticos, dejáramos que eso sucediera… por y para nuestro bien. Me pasaría día tras día en ello.ME ESCONDO
Canción: Ojitos rojos - ESTOPA
Me escondo porque cada vez que deseo soñar contigo te veo y me miras. No sabes cuánto me molesta tenerte cerca, que penetres en mi mirada y que me impidas recordarte tal y como no te veo. Me escondo para poder tenerte y tenerte fuera de tu compañía. No sabes cuánto me molesta que, además, nuestra relación sea buena y yo te quiera y tú me quieras. Pero lo que más me fastidia es que cuando por fin huyo de ti, tú dejas de seguirme. ¡Qué dolor! Y entonces grito que, por favor, no pares de mirarme y me acompañes para, después, poder esconderme de ti.
Me escondo porque cada vez que deseo soñar contigo te veo y me miras. No sabes cuánto me molesta tenerte cerca, que penetres en mi mirada y que me impidas recordarte tal y como no te veo. Me escondo para poder tenerte y tenerte fuera de tu compañía. No sabes cuánto me molesta que, además, nuestra relación sea buena y yo te quiera y tú me quieras. Pero lo que más me fastidia es que cuando por fin huyo de ti, tú dejas de seguirme. ¡Qué dolor! Y entonces grito que, por favor, no pares de mirarme y me acompañes para, después, poder esconderme de ti.ÁTICO SIN ASCENSOR
Capítulo II
CUANDO ME HUELE EL ALIENTO
Me despierto con mal sabor de boca. Como cada mañana, de un tiempo a esta parte. Des de aquél día en el que tu beso dulce fue lo primero que saboreé, dejando el amargor en una caries olvidada. Ahora parece ser que tengo más muelas picadas. He soñado que mi dentista me decía que era del sarro y que yo le preguntaba si estaba casado. No me respondía y me dejaba su número de teléfono entre el papelito en el que pone la fecha para la próxima visita que, anormalmente, era mucho antes de lo que acostumbra. Pero mi dentista es muy feo y al destaparme me encuentro algo mal. Me huele el aliento. Como a cualquiera que se levanta cansado o que, simplemente, se levanta. Solo o sola o sala o salo. Voy al lavabo, a mear, enjuagarme la boca, la cara y mirarme en el espejo. Otro grano. Pasan los minutos y no gano ni ganas de hacer nada. A pesar de que el agua me quita el mal sabor y a pesar de que te encuentro tumbado en el sofá, arropadito hasta la boca.
Me despierto con mal sabor de boca. Como cada mañana, de un tiempo a esta parte. Des de aquél día en el que tu beso dulce fue lo primero que saboreé, dejando el amargor en una caries olvidada. Ahora parece ser que tengo más muelas picadas. He soñado que mi dentista me decía que era del sarro y que yo le preguntaba si estaba casado. No me respondía y me dejaba su número de teléfono entre el papelito en el que pone la fecha para la próxima visita que, anormalmente, era mucho antes de lo que acostumbra. Pero mi dentista es muy feo y al destaparme me encuentro algo mal. Me huele el aliento. Como a cualquiera que se levanta cansado o que, simplemente, se levanta. Solo o sola o sala o salo. Voy al lavabo, a mear, enjuagarme la boca, la cara y mirarme en el espejo. Otro grano. Pasan los minutos y no gano ni ganas de hacer nada. A pesar de que el agua me quita el mal sabor y a pesar de que te encuentro tumbado en el sofá, arropadito hasta la boca.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
