Retomemos. Otra vez. Mientras dormía mi inconsciente se fue de la lengua. Ahora, aquí me hallo: triste, desolada y confusa. Acariciando una soledad certera, consolando a una tristeza pésima y cantándole a un corazón que ya no quiere volverse a dormir. ¿Cómo es posible? De la noche a la mañana no puede desearse tanto a una persona. No me preocupa superarlo o no. Me mantengo alerta por si acaso, ésta vez, no me sé controlar.LAS COSAS QUE NO TIRAN
Archivo de palabras tristes - PASTORA
Retomemos. Otra vez. Mientras dormía mi inconsciente se fue de la lengua. Ahora, aquí me hallo: triste, desolada y confusa. Acariciando una soledad certera, consolando a una tristeza pésima y cantándole a un corazón que ya no quiere volverse a dormir. ¿Cómo es posible? De la noche a la mañana no puede desearse tanto a una persona. No me preocupa superarlo o no. Me mantengo alerta por si acaso, ésta vez, no me sé controlar.
Retomemos. Otra vez. Mientras dormía mi inconsciente se fue de la lengua. Ahora, aquí me hallo: triste, desolada y confusa. Acariciando una soledad certera, consolando a una tristeza pésima y cantándole a un corazón que ya no quiere volverse a dormir. ¿Cómo es posible? De la noche a la mañana no puede desearse tanto a una persona. No me preocupa superarlo o no. Me mantengo alerta por si acaso, ésta vez, no me sé controlar.CÓMO SE LLEGA A SER LO QUE SE ES

Tu filosofía, tu “vivir así” para “ser asá”, me impregnó. Me tosté bajo los rayos de tu Sol, en alguno de tus sueños, caminando en solitario, cabeza alta y diafragma bien controlado. ¿La luna? Se me figuró muy desgastada y en algún momento la gente un fluir de pies que huelen mal. Y fui forjando mi estabilidad, aferrada a un “soy feliz, equilibradamente feliz”. Y tras algunos nuevos vientos... nací. Ahora la felicidad me trae sin cuidado, no es un objetivo: ni soy feliz ni lo dejo de ser, como el Sol y la Luna que se complementan, no se necesitan. La luna podría ser Luna sin la luz del Sol y el sol seguiría siendo Sol iluminando él solito todo un Planeta. Pero su misión no es esa y el mundo no soportaría rebelión alguna. Lo mismo sucede con los ‘superhombres’: son diferentes gracias a la gran masa*. Y no conseguirán nada volando a las cumbres más altas donde las águilas rompen los sueños. La realidad, lamentablemente, es demasiada (se soporte o no). Y el mundo, asquerosamente, ya está conquistado (guste o no). Pero si no lo estuviera, y si Dios fuera no más que una palabra inventada por un niño que no sabe leer, si los valores estuvieran boca arriba, o si alguien consiguiera cambiar el funcionamiento del mundo... el mismísimo Dionisio se moriría de asco. Disfrutaríamos, pero tarde o temprano alguien se daría cuenta que nunca podremos dejar de ser plantas que, aunque sea la propia tierra quien las hace perecer, necesitan que sus raíces estén allí incrustadas para subsistir. Dios sigue aquí porque existe un Anticristo que vela por su destrucción. Como que hay luz y oscuridad, sonido y silencio... aunque ni oscuridad veamos ni silencio oíamos.
* “...su tipo de hombre, un tipo relativamente sobrehumano, es sobrehumano precisamente en relación con los buenos, que los buenos y justos considerarán que su superhombre es una especie de demonio...” (Nietzsche, F: 154, ECCE HOMO.)
SONREÍR
He descubierto que sonreír lleva acento. Me gusta. Es como el sirope de caramelo esparcido por el plato: difícil de comer pero fácil de saborear, con la vista. Algo parecido a una ciudad. Con sus más y sus menos. Me gusta. Encontrarme pintadas en lo que los buenos ciudadanos llamarían la vía pública y el mobiliario urbano. Tengo 'mogollón' de fotos y cada vez que las miro, sonrío (que también lleva acento). Repito. Me gusta. Sobre todo si compartes las calles con gente que también te gusta. Conciertillos con ropa tendida, kebab's sin cebolla, zanahoria ni picante, bares con calefacción autobusera, pizzerias con camareras estresadas... Calles con sonrisas, sonrientes y sonriendo, contigo, con él y con todo. Me gusta. ¿Queda claro?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

