
No lo entiende ¿A qué viene el debate en el Parlamento? ¡No hay nada a discutir! Pongamos por caso que entiende que la mayoría de ciudadanos y ciudadanas abusen de la ingesta de carne (que dicho así les parece como si fuera menos que comer animales... lo cual, es ilógico, ya que ¡carne tenemos todos!) Pongamos por caso que la ley regula que los animales que se sacrifiquen (que dicho así también parece como menos que asesinar) que éstos, como decía, no sufran (lo cual significa que sufran lo menos, no que se evite el sufrimiento) Entonces ¡se contradicen! ¿Por qué a los toros, no solo se les priva de ese derecho sino que, además, se les condena a lo contrario? Mirona, no lo entiende. Y resulta que, a parte de que ¡los toreros también sufren! (lo cual viene a ser lo mismo que decir que son unos asesinos masoquistas), es patrimonio de nuestro pasado ¡y forma parte de la cultura! Qué gracia le hace. Pero, lo que realmente le sorprende es que, los que defienden "el arte de lidiar toros" (anda que la RAE también podía revisar sus definiciones: ¡arte, dice!) son premiados por haber destinado 200.000€ a obras sociales (habría que revisar también qué entienden ellos por obra y por social...) En fin, como decía, incoherencia. Y Mirona pregunta si sería mucho pedir que el Parlamento fuera coherente. Insiste en que entiende que éste tiene que velar por contentar al amplio espectro de opiniones que conforman la sociedad... Pero siempre y cuando haya algo que discutir, siempre que sea legítima la propuesta. Por una vez que hagan algo bien (lo cual significa negar algo a los que siempre salen favorecidos) tampoco les va a pasar nada, dice, y ¿alguien no lo entiende?